Asociación de Profesores para la difusión y protección del Patrimonio Histórico



La primera actividad convocada este curso por nuestra Asociación ha tenido un rotundo éxito, pues en solo dos días se cubrieron las 50 plazas destinadas para los socios y socias, quedando pendiente una larga lista de espera que procuraremos atender en una futura repetición de dicha actividad.

Ya llevábamos varios años pretendiendo visitar la isla de Saltés, en el paraje natural Marismas del Odiel, frente a la capital onubense. Un primer contacto con Pepe Castiñeira posibilitó que pudiera conocer a Jesús de Haro, arqueólogo y gerente de la empresa “Arqueovalia Patrimonio y Gestión Cultural S.L.”, que dirige las actuaciones de conservación preventiva en Medina Shaltîsh (2018-2020) y es miembro de la “Plataforma Saltés Conjunto Arqueológico”, con él concertamos la visita para el sábado 26 de octubre.

Habíamos quedado con Jesús de Haro y Pepe Castiñeira en la isla de Saltés a las 10:15, pasado el Puente del Burro. Tras un paseo a pie, de aproximadamente 1 km., llegamos a la zona excavada, apenas un 3% del total que ocupó Medina Salthis, la ciudad que pervivió entre los siglos IX al XIII. Pudimos observar la distribución las calles alineadas ortogonalmente en ejes norte-sur y las casas, que disponían de zaguán y se distribuían en torno a un patio, habiéndose identificado varias tipologías. Al acercarnos a la orilla noroccidental, sobre un montículo desde el que se divisaba Punta Umbría al Sur y Huelva al Norte, Jesús de Haro nos mostró los trabajos de recuperación de la Alcazaba, que promete aportar importantes datos sobre la historia y la organización económica de la ciudad islámica. Se intuyen dos puertas principales: la “Puerta de la Medina” y la “Puerta de la Ría”, sus accesos principales, y es posible la existencia de una barbacana al oriente. Sin tener muchos datos aún, se prevé la localización del Templo de Heracles al que hacen mención los textos antiguos. Todos quedamos sorprendido ante este yacimiento que reclama ser reconocido como “Conjunto arqueológico” y agradecimos a Jesús de Haro sus interesantes explicaciones sobre este lugar que muchos benbasianos desconocían.

A continuación, nos dirigimos al Museo de Huelva, en la Alameda Sundheim. Decidimos centrarnos en la sala dedicada a la arqueología de la provincia. Pepe Castiñeira y  Jesús de Haro nos ilustraron sobre las principales piezas expuestas entre las que destacan los ídolos en forma de cilindros, tolvas y betilos de piedra calizas marmóreas, hueso o marfil encontrados en el yacimiento la Orden-Seminario, que se exponen junto los famosos ídolos-placa de los dólmenes del Pozuelo, ambos conjuntos datados en torno al III milenio a.C.  Muy singulares son también el conjunto de espadas encontradas en 1923 en la ría de Huelva durante el dragado del Muelle de Levante, datadas hacia el 750 a.C.  Y el reciente hallazgo es la Estela Diademada en piedra, hallada en Cañaveral de León en mayo de 2018. Pero lo más singular corresponda a los ajuares de la Necrópolis principesca orientalizante del cabezo de La Joya, descubierta por Juan Pedro Garrido Roiz y Elena Orta a principios de la década de los 60. Se trata de una numerosa colección de objetos rituales de bronce, oro, plata, marfil, alabastro y cerámica que evidencian un mestizaje entre los fenicios y las poblaciones autóctona entre los siglos VIII-VII a.C. Más rápidamente pasamos por la época romana, con piezas de Riotinto, principalmente. Nos llamó la atención un lienzo de pared con pinturas del siglo XII-XIII que se ha extraído recientemente de una casa en la Plaza de San Pedro en la que se está levantando una nueva edificación. Antes de salir, Pepe Castiñeira nos explicó la función de la enorme noria procedente de las Minas de Riotinto, aunque muy reconstruida, un ejemplar único junto con  el que se llevaron los ingleses al Museo Británico.

Almorzamos en el Hotel Tartessos atendidos por el Bar-restaurante “La Teja” en un ambiente de encuentro entre amigos interesados por el conocimiento del patrimonio. Después del almuerzo el autobús no llevó hasta el Monasterio de Sta. María de la Rábida, uno de los principales lugares relacionados con el descubrimiento de América. Llegamos un poco más tarde de la hora prevista y la chica que nos hizo de guía dejó patente su mal carácter y echamos de menos unas explicaciones más acordes con nuestros intereses. La fundación como monasterio tuvo lugar en 1261, como consta en una bula del Papa Benedicto XIII y en él se venera la Virgen de los Milagros, una talla de alabastro del siglo XIV. Tiene una pequeña iglesia de estilo gótico mudéjar, con  pequeñas capillas adosadas al muro y decoradas con pinturas murales de influencia italianizante y la puerta de acceso ofrece un arco de herradura apuntado que formó parte de la antigua “Rápita” sobre la que se levantó el monasterio ya a finales del siglo XIV. Destaca la sala con las pinturas murales de Daniel Vázquez Díaz y los dos Claustros, principalmente el mudéjar, ya que el de la hospedería hubo que reconstruirse completamente después del terremoto de Lisboa. Al salir nos dirigimos a ver la sobria portada de acceso al templo con interesante tejaroz sostenido por diez canes con cabezas de león. Gracias al empeño del gobernador civil Mariano Alonso del Castillo se evitó el derribo del monasterio que estaba en ruina a mediados del siglo XIX. Los duques de Montpensier, que visitaron el convento cuando estaba en ruinas, aportaron una dotación económica para que se realizan las primeras obras de reedificación. Fue declarado Monumento Nacional en 1856.

A las 6:00 p.m. nos dirigimos a Palos de la Frontera, donde realizaríamos la última vista. María, la técnica de Turismo nos estaba esperando para guiarnos a la iglesia de San Jorge Martir, patrón de la localidad. Tras una breve pausa delante de La Fontanilla que surtió de agua a las 2 carabelas y la nao del viaje de Colón, subimos hacia el alcor donde se encuentra la iglesia, muy cerca de los restos del antiguo castillo medieval. Desde la escalinata pudimos apreciar los tres volúmenes principales que configuran el templo, que en su día fue exento: el buque de las naves, de estilo mudéjar, el crucero, que se eleva notablemente sobre la altura de dicha nave, de estilo gótico y el campanario de la torre del periodo barroco.  Accedimos por la Puerta de América, llamada así por dar a la plaza donde, en mayo de 1492, reunido el Cabildo y los vecinos, se dio lectura a la Real Pragmática que ordenaba a ciertos vecinos la entrega de 2 carabelas a Cristóbal Colón y solicitaba el reclutamiento de los marinos palermos para la aventura colombina. En el interior puede apreciarse la fábrica de finales del siglo XIV, en estilo propiamente mudéjar, al que corresponde las tres naves del cuerpo de la iglesia, cubierta con artesonado neomudéjar realizado en el siglo XX, y el crucero y presbiterio en estilo gótico con capillas adosadas en los extremos del transepto, construidos en una segunda etapa, a iniciativa de los Condes de Miranda, señores de Palos en 1473. Destacan las pinturas murales del siglo XV y la capilla sepulcral en forma de kubba en la nave de la Epístola. Al salir por la puerta norte, o de los Novios, pudimos apreciar la interesante puerta mudéjar realizada en ladrillo bicolor con arquivolta rematada por un curioso arco angrelado. En las enjutas enmarcadas por un alfiz se aprecia una primorosa labor de sebbka.

Antes de marcharnos, nos acercamos al mirador desde donde se aprecia la “alota” del siglo XV, desde donde partieron las naves de Colón y los hermanos Pinzón a la aventura del descubrimiento el 3 de agosto de 1492.

Grupo Ben Baso. Puerta de los Novios

La Rábida. Claustro mudejar

La Rábida. Pintura mural. Claustro

La Rábida. Pintura mural. Vázquez Díaz

La Rábida. Puerta

La Rábida. Virgen

La Rábida1

Museo Huelva 3

Museo de Huelva. Estela diademada

Museo e Huelva. Ïdolo

Palos

Palos. Arco angrelado

Palos. Iglesia de SanJorge

Palos. La Fontanilla

Palos. Puerta de los Novios

Palos azulejo

Punta del Sebo

Salinas. Huelva

 Saltés. Alcazaba3

 Saltés. Alcazaba 2

 Saltés 1

 Saltés 4

Saltés 5